Lonergan se sorprende... gratamente
Ronald seguía hablándole todavía cuando iban de camino hacia la elegante Brentwood Heights, uno de los barrios más elegantes de Los Ángeles. Las hermosas casas decían la calidad de vida y el alto costo que representaba vivir allí. Además de eso era un lugar sumamente tranquilo, a diferencia de Santa Mónica y de Beverly Hills, porque era un lugar más familiar, sin embargo era un sitio donde no todo el mundo podía adquirir una vivienda.
Cuando Ronald se detuvo ante una enorme y hermosa vivienda,