Bridgette piensa...
A muchas millas de Los Ángeles, Bridgette Reynolds estacionaba su auto en la cochera que tenía la vivienda, bajó la puerta automática y entró en la casa por una puerta lateral de la misma.
Su madre estaba terminando la cena cuando ella entró, eran casi las siete de la noche, aunque se había despedido de Steve a eso de las cuatro de la tarde, no se había dirigido a la casa directamente sino que se dirigió al mirador de la bahía, ese era un lugar apacible, al menos en horas del día porque de noch