Despertamos como a las dos de la tarde, ni uno ni el otro sabía como fue que dormimos tanto, y por lo tarde que era, Mateo no le vio caso ir a su empresa.
Bajamos a desayunar que más bien ya era comida y comimos como si tuviéramos días sin comer. No sé Mateo, Pero yo tenía tanta hambre que pedí por segunda vez comida.
Y de postre prácticamente me lo termine yo sola, Mateo solo se sirvió una vez.
Cuando la ama de llaves se acercaba para preguntarnos si se nos ofrecía algo más.
Zara
Si, quiero más postre.
Señora lo siento, Pero el pastel de chocolate ya se acabó era para 5 personas.
Zara
Cómo? me comi el postre de 3 personas más el mío??????
_Si señora, Pero si le gustó tanto no se preocupe ahorita hago otro.
Zara
No no no, es demasiado. No entiendo como no me dí cuenta.
Mateo se me quedaba viendo con unos ojos tan oscuros como las nubes que estaban a punto de reventar esa tarde.
Mateo
Dime la verdad. No te sientes llena?
Zara
La verdad es que sii, Pero no se porque el chocolate últimam