Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuka ordenó una variedad de platillos, así como el postre. El mesero les trajo todo junto y, luego de acomodar sus pedidos sobre la mesa, los dejó a solas.
Durante toda la cena Luka la mantuvo sobre sus piernas y le dio de comer. Su otra mano se mantuvo en su espalda dándole caricias en la espalda con una suavidad que resultaba una dulce tortura.
—Abre la boca —dijo Luka poniendo un pedazo del pastel de chocolate delante de sus labios.







