Capítulo 69 : reuniones
Salí de la sala de reuniones con el corazón latiendo a mil por hora. Todavía podía escuchar en mi mente las palabras de los inversionistas, los cumplidos inesperados por mis diseños, y la evidente humillación de Mimi. Todo había salido bien, pero el cansancio y la tensión de la jornada me golpeaban con fuerza. Mis manos temblaban un poco mientras guardaba mis cosas, y mi mente se debatía entre la emoción y la preocupación.
Adrián estaba a mi lado, como siempre, observánd