Capítulo 69 : reuniones
Salí de la sala de reuniones con el corazón latiendo a mil por hora. Todavía podía escuchar en mi mente las palabras de los inversionistas, los cumplidos inesperados por mis diseños, y la evidente humillación de Mimi. Todo había salido bien, pero el cansancio y la tensión de la jornada me golpeaban con fuerza. Mis manos temblaban un poco mientras guardaba mis cosas, y mi mente se debatía entre la emoción y la preocupación.
Adrián estaba a mi lado, como siempre, observándome con esa mezcla de orgullo y cuidado que me hacía sentirme protegida. Lo miré por encima del hombro y le susurré con un hilo de voz:
—No quiero que pelees con ellos por mi culpa… no quiero que te enfrentes a Mimi, ni a nadie…
Él me miró con esos ojos que podían atravesar el alma y me sonrió con suavidad, aunque había un brillo decidido que no podía ignorar.
—No es por ti… —dijo, tomando mi mano con firmeza—. Lo haré porque tú lo vales. Porque tú eres más importante que cualquier conflicto, qu