Capítulo 70 : convincente
La oficina estaba más silenciosa de lo normal, pero no era un silencio tranquilo. Cada tic del reloj parecía retumbar en mis oídos, y mi corazón latía tan rápido que sentía que podía escucharlo en mis sienes. Hoy era el día en que los inversionistas internacionales regresaban para ver mis diseños. Había pasado tanto tiempo trabajando en ellos, cuidando cada detalle, cada trazo, y ahora… ahora no podía encontrarlos.
Busqué desesperadamente en mi escritorio, en los cajon