Capítulo 177
Una Verdad Demasiado Profunda
Grayson no se movió al principio.
Se limitó a mirarme fijamente: ojos penetrantes por la preocupación, cejas fruncidas, el pecho subiendo y bajando demasiado rápido. En cuanto vio mis lágrimas, algo cambió en su interior. Su voz bajó, más suave pero urgente.
"Vivian... ¿qué te pasó? Háblame. ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasó?"
La dulzura en su tono solo hizo que las lágrimas cayeran con más fuerza. Me ardía la garganta de contenerlo todo durante tanto tiempo.