Capítulo 155
Una sonrisa que es demasiado
El aire fresco de la mañana rozaba las ventanas mientras la luz del sol se filtraba a través de las cortinas. La casa estaba inusualmente silenciosa, salvo por el leve zumbido del refrigerador y los suaves crujidos del suelo bajo mis pies. Acababa de regresar de terminar algunas tareas, y al entrar en la sala, mis ojos se posaron en una imagen que me tensó profundamente.
Grayson y Linda estaban allí, sentados juntos en el sofá. Ambos estaban ligeramente