Capítulo 72
Medidas Desesperadas
El sol me había castigado con fuerza al salir del trabajo; su calor sobre mi piel era como una mano indeseada. Estaba agotada, y mi mente, aún más. La oficina había sido una pesadilla: plazos que cumplir, llamadas inesperadas, pilas de papeles interminables. Pero todo eso no era nada comparado con la tormenta que sentía en mi interior.
La voz de Grayson aún resonaba en mi cabeza. La llamada del día anterior se repetía una y otra vez: sus lamentos, sus súplicas, su declaración de amor desesperada. Y luego, su amenaza: «Si no me correspondes, no esperes lo que yo sí».
Esas palabras me perturbaron más de lo que quería admitir. Había jurado que ahora estaba por encima de él, que nada de lo que dijera podría herirme. Pero en lo más profundo de mi ser, un escalofrío me había calado hasta los huesos. Grayson no era simplemente un hombre que me había traicionado. Era un hombre que se desmoronaba, y no se podía confiar en los hombres que se desmoronaban.
Apreté