Capítulo 89
La seducción de un hombre destrozado
El bar se hundía en ruido, risas y humo, pero para Grayson, todo a su alrededor se había difuminado en una neblina apagada. La música ya no sonaba como música. Latía como un latido en sus oídos, constante y entumecedor, presionando contra la niebla de la borrachera en su mente.
Sus manos pesaban sobre la barra, con los dedos enroscados alrededor de un vaso medio vacío. El líquido en su interior temblaba como si percibiera su inquietud mejor que é