CAPÍTULO 105
LA NOCHE EN QUE LA TIERRA SE DETUVO
La tormenta había arrasado la autopista.
La lluvia azotaba el parabrisas del coche de Grayson con una lluvia pesada y castigadora, convirtiendo el mundo exterior en una temblorosa mancha de oscuridad y faros blancos. Los limpiaparabrisas se movían furiosamente, pero nada le aclaraba la vista. El clima se sentía violento, demasiado violento, casi como si el cielo mismo intentara advertirle.
Las manos de Grayson se apretaron alrededor del volante m