Capítulo 15
La Carta de Intención
Dominic entró en la sala de juntas con una autoridad contenida, pero la tensión y las preguntas sin formular impregnaban el ambiente. Las cabezas se movían sutilmente. Vivian permanecía sentada al fondo, rígida e impasible. Sus ojos brillaron al verlo entrar, y una mezcla de miedo y furia los atravesó.
No parpadeó. Se sentó como si nada hubiera cambiado, aunque todo había cambiado.
La sesión comenzó, se intercambiaron cifras, se reevaluaron horarios, pero la atención de Dominic estaba en otra parte. Observaba cómo la gente evitaba mirar a Vivian a los ojos. Cómo se tensaba el aire cada vez que alguien mencionaba algo relacionado con el apellido Rosemond.
No le importaba. Si iban a chismorrear, al menos que lo hicieran más alto. Estaba harto de mantener las cosas en secreto.
Pero antes de que pudiera decir una palabra, su asistente apareció en la puerta, con el rostro pálido como el alabastro.
—Señor Rosemond —susurró ella—. Hay un hombre en el vestíb