Capítulo 301
El Umbral de la Verdad
El pasillo parecía extenderse interminablemente ante Linda, pero cada centímetro estaba perfectamente contenido, cada detalle meticulosamente controlado.
Las luces fluorescentes del techo parpadeaban débilmente, un pulso rítmico que casi parecía estar en sintonía con su propio latido. Cada paso que daba resonaba con deliberada precisión; el taconeo de sus tacones sobre el suelo pulido rompía el silencio como un tamborileo acompasado en una cámara de guerra. S