Capítulo 300
El ojo de la historia
Linda se acerca
El pasillo del hospital se extendía ante ella como un silencioso campo de batalla. El suave zumbido de las luces fluorescentes parecía más fuerte de lo debido, resonando en las pálidas paredes y los azulejos estériles. Cada sonido, cada sombra, cada paso lejano se magnificaba en la tensión que ahora flotaba como una espesa niebla en el aire.
Los tacones de Linda repiqueteaban firmemente contra el suelo, un ritmo lento y pausado que enmascaraba