Capítulo 44
El espacio entre las decisiones
El pasillo estaba frío, demasiado frío, y muy silencioso. Dominic estaba de pie, con la espalda contra la pared del pasillo, frente a la habitación de Vivian, con las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta. Tenía la mirada fija en el suelo, pero sus pensamientos distaban mucho de ser tranquilos.
Tres días.
Tres días viendo cómo el pecho de Vivian se expandía y contraía con la ayuda de las máquinas.
Tres días rezando por ese milagro que nunca, jamás parecía llegar.
Y tres días sin saber nada de Grayson.
Lo había llamado. Le había enviado mensajes. Incluso había ido una vez al apartamento de Grayson, pero el guardia de seguridad de la puerta le dijo que no estaba. O tal vez sí estaba y simplemente no le apetecía abrir.
Dominic respiró hondo y sacó el móvil de nuevo. La pantalla se iluminó. Ningún mensaje nuevo.
Ninguna llamada perdida.
Nada.
Su pulgar se detuvo sobre el número de Grayson antes de que finalmente lo marcara y colgara. Son