CAPÍTULO 207
CESÁREA DE EMERGENCIA
El dolor llegó tan repentino que pensé que me moría.
En un momento, estaba agarrada a la mano de Grayson, observando el leve subir y bajar de su pecho, rezando para que luchara... rezando para que Dios no me lo arrebatara.
Al instante siguiente, una ola de dolor me atravesó el estómago, dejándome sin aire.
Grité.
No porque quisiera.
Sino porque sentía que algo dentro de mí se partía.
Las enfermeras entraron corriendo en la habitación.
"¡Sus contracciones están