Mundo ficciónIniciar sesiónCamina hacia mi—La parte de mi herencia como corresponde—responde riéndose.
—No te me acerques, imbécil. Eres el demonio—le grito. Se ríe en mi cara, camina hacia otro lado y me voy directo a mi habitación, miro el techo y no entendía como fue que ocurrió tener que llegar hasta el punto de odiar mi propia vida. En cuanto a mi cabeza llena de pensamientos malos hacia él explotaba, me






