Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmbos habían abandonado por completo lo que hacían. Mateo apartó las manos del teclado y Sienna dejó las gasas sobre la mesa. La única persona que no reaccionó fue Damián, que seguía sentado con Emmanuel a su lado, petrificado por la noticia.
Sienna fue la primera en recuperar la voz. —Ah, no. Estás loca. ¿Cómo se te ocurre ir corriendo a ver a esa tarántula ponzoñosa? Esa bruja no pierde oportunidad






