Domenico ordenó inmediatamente que llevaran a Sara al hospital. Había gente para encargarse del resto. Lorena, aunque había sobrevivido, se sentía desorientada. Estaba agradecida de seguir con vida, pero observaba el cadáver de Flavia en el suelo, y el valor de una vida parecía insignificante en ese lugar. Sintió un escalofrío recorrer su cuerpo y, al salir al pasillo, se apoyó contra la pared, su cuerpo cediendo poco a poco.
Cuando estaba a punto de colapsar, una fuerza la sostuvo. Reconoció el