Lorena no sabía si alegrarse o enfadarse, —¿Estás algo contento?
Eulogio no podía ocultar su felicidad, —Claro, la empresa es de entretenimiento, es prácticamente mi fuerte, ¿puedo no estar contento? Ven, acompáñame a echar un vistazo, tú ya has estado en el Entretenimiento Águila, ayúdame a ver qué pasa.
Lorena se quedó muda, «¡Seguro que de aquí no podía salir nada bueno!»
No tuvo más remedio que negarse y seguirle hasta su nueva empresa.
Eulogio sacó a Rico por la puerta y siguió a Lorena