Lorena estaba impaciente y enfada, —No puedes representarme. Pasar tiempo en la cárcel, ¿es castigo o suerte para ella? Juan, no tengo mucha piedad, ella me debe una vida y necesito recuperarla.
Juan se preocupaba, —No hagas tonterías.
Le preocupaba que alguien le diera alguna trampa por esto.
Lorena se rio, —Yo no he venido a por ti, ¿pero no me dejas en paz?
Juan no sabía qué decir.
—Baja. —estaba furiosa Lorena.
Juan también controlaba su ira.
No se movió, mirándola indiferente.
Las dos se qu