Polo tomó un jet privado para regresar a su país y llamó a Lorena.
Así que los dos se encontraron.
Polo entregó un regalo a Lorena, —Lorena, esto es para ti.
Lorena se sorprendió un poco tanto por el lujo del regalo como por la atención de Polo.
—Gracias, pero no puedo aceptarlo, es demasiado caro.
Polo sonrió y abrió la caja del regalo, —No es para tanto, es solo una pulsera. Somos amigos.
Así que Lorena decidió aceptarla.
Esta pulsera era limitada, que fue difícil comprarla aunque tenía