Con una sonrisa superficial en la cara, gruñó, se dio la vuelta y salió.
Si fuera tan fácil cumplirlas, ¿no sería realmente una tonta?
Antes de que pudiera salir, alguien se le acercó por detrás.
—Lorena...
Juan dio unos pasos rápidos y le siguió de cerca.
Lorena no se detuvo, y Juan le cogió la mano con fuerza, aparentando calma y contención:
—No crees que esto es algo que Daniel y yo hemos planeado, ¿verdad?
Lorena no se molestó en forcejear, su mirada se aclaró al mirarle, con una sonrisa frí