Desde que se enteró de la verdad sobre el bebé de Susana, su actitud hacia Lorena cambió un poco, inesperadamente.
Pero este tipo de iniciativa, en la opinión de Lorena, era realmente inútil y fastidiosa.
Hacía tiempo que había dejado todo en un sinfín de desesperaciones.
Juan no era más que sentir resentimiento porque ella estaría mejor sin él.
Polo enarcó una ceja y aceptó de inmediato:—Bueno.
Reanduvo la reunión.
Juan no se había alejado de su asiento, y había preparado café caliente y postre