Tal parecía que su jefe presentía que ella no los aceptaría, y estaba en lo correcto, había pensado en devolverlos al otro día.
—¿Qué es todo eso, chica? Aún no es navidad y el gordo de barba blanca no suele venir por este barrio. —La azafata preguntó con curiosidad.
—Lo ha enviado mi jefe, no tengo ni idea de lo que contienen estás cajas.
—Tan fácil como abrirlas para averiguarlo.
Las dos chicas se sorprendieron, en aquellas cajas habían cosas de ensueño, un lindo y elegante vestido largo, aju