La abuela se sentía feliz con la noticia del embarazo, cuando salieron del consultorio volvió a abrazar a Karo efusivamente, no podía creer que por fin tendría ese bisnieto que tanto le había pedido a su nieto, aunque era muy triste la situación en la que se estaba dando.
—Me has hecho muy feliz hija, esperaremos a que Donatello despierte para dar la noticia de tu embarazo o hasta que ya no podamos ocultarlo.
—Está bien, abuela, eso haremos.
—Para mí eres una más de mis nietas.
Mientras lo decí