Aquella noche mágica recién daba comienzo. Dante esperaba a Emma, ansioso por estar con ella…ansioso por tenerla completamente para él. Emma, entrando a aquellos aposentos, miro a Dante fijamente a los ojos. Él, la tomo de la mano con la intención de llevarla a su lugar favorito…a su lugar secreto, el mismo en donde se ocultaba del mundo dentro de su mansión.
Ninguno sabía que decir, pero ambos sentían la ansiedad creciendo en sus cuerpos, el calor aumentando, aquel deseo reprimido comenzaba a