—Yo… terminé mi relación con Friedrich, madre, ¡Eso pasó! No quiero casarme con él.
Fedora la miró con tristeza y corrió a abrazarla.
—¡Ay, mi amor! ¡Cuánto lamento que estés tan triste, cariño! Pero, mira —dijo acunando su rostro con ternura—; El amor es así, no siempre es feliz, pero tarde o temprano conocerás a un mejor hombre, que te hará feliz.
—Sí, madre, en el mundo hay muy malos hombres —dijo Lorraine mirando a su padre con rencor—. Pero, sé que, como mi hermano Kenneth, hay también b