—¡¿Qué es esto, John?! —exclamó furiosa
—¿Ah, ella también te llama John? Pensé que serías Kenneth.
John miró a la mujer con rabia.
Amy la tomó del brazo.
—¡Lárgate de aquí! Y de nuestras vidas, mi marido ya te lo dijo, deja de rogar por migajas de amor.
Natalie estaba por responder, pero John la tomó del brazo sacándola.
—Que está mujer no vuelva —sentenció dejándola en la recepción.
John entró en la oficina y cerró la puerta con llave, miró a Amy, ella tenía los ojos severos, se notaba que est