John se empeñó en salir del hospital, lo obligaron a firmar una carta responsiva de que, si algo ocurría, él tendría la responsabilidad.
Salió del hospital, aun escuchando las palabras de Rosaleen.
—Ahora debes dejar de pensar con el fuego en tu mente, debes pensar con calma, Amy te ama.
—No, Amy amaba a Kenneth, para ella ahora solo soy el recuerdo más doloroso de su vida.
—John, no pierdas la esperanza, no cometas locuras.
—No me mataré, Rosaleen, no, hasta limpiar el nombre de mi hermano