Maximilian no hallaba que responder, casi cuelga el teléfono sin decir nada hasta que recordó la empresa de seguridad y decidió que esa sería su escusa.
—He necesitado sus servicios de seguridad, su empresa es muy buena, la mejor de la ciudad, diría yo, no hay otra como esa empresa, los contratas una vez y quieres seguir haciéndolo —dijo Maximilian, y tuvo que aguantar la risa, nunca le había dicho tantas alabanzas de la empresa que compartía con su amigo, ni siquiera a un posible cliente.
—Ok