Danielle no entendía por qué Maximilian estaba tan enojado, frunció el ceño buscando una respuesta, ella no había hecho nada para enojarlo, no había peleado con él, hasta este día en la mañana estaban en armonía, para ella solo quedaba una opción.
—¿Mi madre estuvo por aquí? —preguntó, pensando que Micaela había ido a molestar.
—¡Responde mi pregunta, Berenice! —vociferó Maximilian enervado.
La boca de Danielle quedó abierta ante el exabrupto de él, confundida por la agresividad que emanaba del