Capitulo 32— ¿Jugamos a la casita?
Narrador
Simón respiró hondo, tratando de calmar el torbellino de emociones que lo invadía. Finalmente habló, con un tono más controlado pero cargado de firmeza.
—Dalia, justamente no ha sucedido nada, y eso es lo mejor.
—¿Por qué dices eso?
—Escúchame. Ahora no lo entiendes, pero algún día me lo agradecerás.
—¿Agradecerte? —replicó, con incredulidad y un dejo de enojo en su voz.
Simón asintió, su mirada fija en la de ella, aunque por dentro cada palabra que