(POV Kyler)
La lluvia había amainado, convirtiéndose en un repiqueteo perezoso contra los cristales. El resplandor grisáceo del alba empezaba a colarse por las rendijas de la cabaña, dibujando líneas de plata sobre la piel desnuda de Aria. Estábamos enredados en las mantas frente a los restos de la chimenea, con el calor de nuestros cuerpos luchando contra el frío que empezaba a filtrarse desde las montañas.
La estreché contra mi pecho, aspirando el aroma de su cabello húmedo y el rastro del ch