Carlos
La mesa estaba puesta y las crepas perfectamente cocidas estaban en un plato luciendo tan majestuosas que no las quería desacomodar, después de un tiempo por fin volvía a sentir el calor de un hogar, mi hogar.
- Extrañé tu comida Nadia - ella asombrada dejo de comer para mirarme- a pesar de lo horrible que es - añadí para no sonar tan cursi
- Sé que amas mi comida Carlos- guiñó, eso lo había aprendido de mi
- Me da gusto que estés de regreso hermano - sabía que era más que sincero - ¿Re