Cuando llegó a la galería de arte, ya había recuperado completamente el control de sus emociones. Michael estaba a salvo con Amanda, y ya había dado el primer paso del plan que había trazado para asegurarse de que no le pasara nada.
La Galería Trussalt estaba en un elegante edificio remodelado. Cerca de la entrada principal había unos bancos de flores, perfectamente cuidados y aún húmedos por la reciente lluvia, y al abrir la puerta olió el aroma de las rosas y de las hojas.
En el interior, la