Mientras bebía un sorbo del champán que parecía fluir incesantemente entre los invitados, recordó que a su hermano pequeño le encantaban las fiestas como aquella, la risa, la gente y los rumores. Michael había sido un cotilla impenitente.
Todo el mundo le adoraba a los pocos minutos de conocerlo, y era una persona extrovertida, divertida y cariñosa tanto con los desconocidos como con sus amigos.
Michael había sido el verdadero héroe, ya que siempre estaba haciendo favores sin pedir nada a camb