Mundo ficciónIniciar sesiónSu cuerpo se puso rígido. Sus manos se cerraron en mis hombros con decisión.
―Erika, estoy tratando de ser paciente y que me digas el nombre de esos desgraciados por tu cuenta. Pero me lo estás haciendo cada vez más difícil ―exhaló con rabia―. Te juro que si me dices sus nombres, yo los mataré.
―Nietos ―Solté de pronto, sorprendiéndome a mí misma.
―¿Nietos? ¿Los nietos de quié







