Mundo ficciónIniciar sesiónMe mantuve con los ojos cerrados tanto tiempo que hasta creí haberme dormido, pero no por el sueño, si no por lo vacía que estaba mi cabeza, como si fuera una computadora sobrecargada.
No se escuchaba nada, no había movimiento. Esperar era tan tortuoso y eterno.
Lo bueno es que no tenía sueño gracias a la ansiedad, el enfado y el dolor de mi brazo. Combinación perfecta para querer matar a alguien.
¿Cómo ese ho







