Mundo ficciónIniciar sesiónCargué el balde con mi brazo bueno. Subí a las habitaciones de invitados, porque ahí debía tener a su amante, en una hermosa habitación como una reina. Pero no era eso, porque si fuera así, no la tendría oculta como una fugitiva.
Abrí puerta tras puerta, pero no se encontraba en ninguna de las habitaciones de invitados. Seguí explorando las distintas áreas. Ni en el gimnasio, la sala de juegos, el cine en casa, la bi







