―¿Desde cuándo? ―pregunté, tratando de no sonar herida―. ¿Fue solo con Sophia o hay más?
―Erika, no te estoy engañando con nadie. ¿Sacas todas esas conclusiones solo porque me llamó una empleada? ―Se levantó de la cama. Por suerte, tenía un pantalón de pijama. No sabría muy bien que hacer si lo encontraba desnudo. Aún no me acostumbraba a verlo en todo su esplendor..
―Deja de mentirme ―supliqué, cansada.
Y entonces, se me vino a la mente. ¿Y si todo esto era un plan? ¿Quería enamorarme para