Mundo de ficçãoIniciar sessãoDe un lado a otro. Con sabana, sin sábana. Con almohada, sin almohada. Boca arriba, boca abajo.
No importaba que posición me pusiera, no lograba dormirme. Y mucho más, porque tenía al enemigo al lado, durmiendo plácidamente.
La punzada que sentía en mi antebrazo, retumbaba en el hueso reconstruido. Y no hallaba que lo calmara. Ni los malditos remedios naturales que me estaba dando Derek, ni los inútiles analgésicos sin rece







