—¡Eres mala, Sonia! Eres muy cruel…
La mujer sonriò.
—Sì, papá, lo siento, es tu culpa. Tú me abandonaste, destruiste mi familia al engañar a mamá, ¿ahora me pide compasión? Pues no, no la tengo, yo mandé a matar a Viridiana, también a sus hijos, pero fallaron. Apenas supe sobre qué crie al bastardo de esa mujer, pero lo resolveré. Leander morirá, y toda la descendencia, así como Rafael, ninguno heredará tu fortuna, porque yo soy la única con derecho.
—¡Nunca pensé esto de ti! Ahora te odio, te