—¡Leander! —exclamaron las dos al verlo mal.
Pero, el dolor pasó rápido.
—Estoy bien. Pero, ¿Por qué crees esto? —exclamó sentándose en la cama, recuperándose del dolor.
—Bueno, no tengo ninguna certeza, pero, dos niños gemelos fueron robados, ¿no es demasiada casualidad?
Leander lanzó un suspiro, Elisa estaba cerca de èl.
—Una prueba de ADN con Rafael González ayudaría, Leander —dijo Elisa
Leander se sintió nervioso, sabía que ella tenìa razón, pero pensar en la posibilidad de esto, lo hacía se