Mundo ficciónIniciar sesiónEl veinticuatro de diciembre, Leo decidió que el caldo lo hacía él.
No lo anunció. Lo ejecutó. A las diez de la mañana estaba de pie frente a la estufa con el delantal de Nathan atado a la altura incorrecta y la cuchara de madera en la mano izquierda. Los huesos de caña ya esta







