El sexto artículo salió un jueves de junio.
No con la discreción del quinto. El quinto había llegado un lunes de enero a la bandeja de Evelyn y Nathan lo había leído de pie en la cocina antes de que Helena llamara. El sexto llegó de otra manera: con el nombre de Helena en la portada de la edición impresa de la revista de Bruselas, que era la primera vez que la publicación le asignaba una edición impresa de portada a un reportaje de Helena y Henrik en lugar de reservarla para la edición digital.