El quinto libro de Evelyn tomó forma durante el otoño.
No de golpe. De la manera en que los libros de Evelyn siempre tomaban forma: en capas, cada una añadida sobre la anterior cuando la anterior estaba lista para sostener el peso de lo que venía encima. No había prisas en ese proceso. Había secuencia. Había la lógica interna de las cosas que se construyen para durar.
Nathan lo seguía a la distancia correcta.
No preguntaba qué estaba escribiendo. Evelyn le había explicado una vez, hace años, qu