Capítulo treinta y seis. Una segunda oportunidad
Amber entró al piso de Thiago, se sentía terriblemente cansada y deliciosamente dolorida. El problema era que tenía que trabajar y solo le quedaban alrededor de tres a cuatro horas para volver a la oficina…
—¿Se puede saber dónde estabas? —Amber pegó un brinco al escuchar la voz de Andy en medio de la oscuridad.
—¡Maldita sea, Andy! ¿Quieres matarme? —preguntó. Amber encendió la luz para ver a su amiga sentada en el sillón de la sala.
—Estaba preocupada —alegó Andy.
—Se nota, ¿Félix está aqu