"Habían transcurrido varios meses desde que se descubrió la existencia de Alba, la hija secreta de Antonio. Ahora vivía en la imponente mansión como un miembro más de la familia. Rosi, por su parte, estaba en su séptimo mes de embarazo. Durante todo ese tiempo, se había mantenido alejada de Galeano, evitando caer nuevamente en sus bajos instintos.
Apenas se cruzaban cuando ella salía de su habitación, donde pasaba la mayor parte del día. A pesar de estar en su propia casa, se sentía prisionera