Ante los desgarradores gritos de Diana, Rosi y Galeano, no tuvieron más opción que abandonar la habitación y enfrentar la cruda realidad. Al llegar a las escaleras, se encontraron con una escena aún más angustiante: el padre de Galeano yacía inconsciente en el suelo, mientras Diana lloraba y gritaba desesperada.
— ¡Galeano ayuda a tu padre! Llama una ambulancia, se ha puesto muy mal, no sé que le pasó.
Cuando ambos escucharon a Diana decir que no sabía qué le había pasado, inmediatamente se di